Hoy vamos a hablar sobre un tema que afecta a la mayoría de la población en algún momento de la vida: el estreñimiento. Si alguna vez has experimentado la frustración de sentir que tu sistema digestivo está haciendo una pausa o que tus visitas al baño son menos frecuentes de lo deseado, te vamos a descubrir remedios caseros naturales y eficaces que pueden ayudarte a mejorar tu tránsito intestinal.

Uno de los problemas más comunes en el aparato digestivo es el estreñimiento funcional, el cual posee una prevalencia en la población mundial del 27%. De este porcentaje solo el 5% llega a acudir a consultas médicas, según los datos de esta publicación de la Universidad de San Ignacio de Loyola.

Los factores principales que disminuyen el reflejo en la motilidad del colon son la hidratación escasa, la proliferación bacteriana, el bajo contenido en fibra alimentaria de la dieta, algunos procesos inflamatorios y el sedentarismo. Por ello con una serie de cambios en nuestros hábitos y dieta podemos mejorar este problema. 

El estreñimiento crónico no solo afecta a adultos, sino que también puede hacerlo a personas de todas las edades debido al estilo de vida moderno. La falta de ejercicio regular, una dieta baja en fibra, el estrés y el consumo excesivo de alimentos procesados son solo algunas de las costumbres que perjudican el tránsito intestinal

En este artículo te presentaremos una lista de remedios caseros que pueden ayudarte a ir al baño con opciones naturales y sencillas que puedes incorporar fácilmente a tu rutina diaria. Eso sí, siempre es importante recordar que cada cuerpo es único y lo que funciona para una persona puede no ser igual de efectivo para otra. 

Remedios líquidos para el estreñimiento.

¡Líquidos que fluyen, intestino que sonríe! El agua y otras opciones líquidas no solo son vitales para mantenernos hidratados, sino que también desempeñan un papel esencial en la promoción de una digestión fluida y eficiente.

Veamos algunos remedios líquidos de los que puedes echar mano. 

Beber agua o agua caliente.

El equilibrio hídrico es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, la cantidad de agua que consumimos debe ser proporcional a la que perdemos por la micción, sudor, etc. El problema es que en la sociedad actual el consumo directo de agua pura ha disminuido y se sustituye por bebidas carbonatadas, leche, e incluso alcohol.

El agua hidrata el contenido de las heces, facilitando su expulsión de forma natural. Si a nuestro organismo le falta agua lo restará del contenido de las heces, que se volverán más duras y difíciles de evacuar. Además el agua caliente, o templada, ayuda a ablandar las heces más rápidamente. 

 Tomar café.

El café es conocido por sus propiedades estimulantes y laxantes suaves. La cafeína presente en el café es un estimulante natural del sistema nervioso; cuando se consume actúa como un irritante suave en el intestino, lo que puede aumentar la actividad peristáltica, es decir, los movimientos musculares que empujan los alimentos y los desechos a través del tracto digestivo.

 Tomar aceite de oliva en ayunas.

El aceite de oliva es un alimento que no solo aporta el característico sabor de la comida mediterránea, sino también es en parte responsable de la longevidad y salud asociada a esta dieta. Uno de sus beneficios es que estimula la digestión, lubrica el tracto intestinal y ayuda a reducir la inflamación, todo ello contribuye a combatir el estreñimiento. Eso sí, si quieres conseguir el máximo de su rendimiento, te recomendamos una cucharada de aceite de oliva virgen extra en ayunas.

Tomar infusiones.

La fitoterapia es una gran aliada para aliviar el estreñimiento, numerosas hierbas tomadas en infusión ayudan a mejorar el tránsito intestinal, tanto por sus propiedades laxantes naturales como por el beneficio de la hidratación extra que aportamos al organismo. Algunas de ellas son: hojas de sen, flores de malva, té verde, raíz de genciana o arraclán. 

Tomar Jugo de aloe vera.

El jugo de aloe vera tiene efectos laxantes suaves y también puede ayudar a reducir la inflamación en el intestino, lo que contribuye a una mejor digestión. La aloína presente en esta planta ayuda a la motilidad intestinal y tiene un suave efecto purgante.

Tomar zumos (kiwi, naranja, tomate).

Nuestro consejo es siempre tomar la fruta entera para aprovechar al máximo sus beneficios y no ingerir la elevada dosis de fructosa que aportan los zumos de frutas. Pero si quieres aprovecharte de los efectos laxantes de algunas frutas en forma de licuado o zumo, el kiwi, la naranja o el tomate serían unas muy buenas elecciones.

Remedios Sólidos.

La dieta está íntimamente relacionada con el tránsito intestinal, en este estudio sobre la fibra dietética explican que el interés por la fibra en nutrición humana aparece con fuerza a partir de los trabajos de Burkitt y Cols, que se preocupan por la relación que parece existir entre el consumo inadecuado de fibra y el aumento progresivo de enfermedades degenerativas en las sociedades desarrolladas.

Vamos a detenernos un momento y volver a hablaros de la microbiota, ese conjunto de seres vivos que habitan en nuestro intestino y que participan de numerosas funciones de nuestro organismo. 

La relación entre las poblaciones bacterianas intestinales es un factor determinante en la salud digestiva. Cuando la microbiota está en equilibrio se fomenta una mejor absorción de nutrientes y una mayor motilidad del intestino, lo que promueve una evacuación regular y cómoda.

¿Y cómo influye la dieta en este equilibrio? Mucho. Algunos alimentos promueven el crecimiento de las colonias de microorganismos beneficiosos y otros, por el contrario, promueven la colonización de hongos y bacterias perjudiciales. Los aliados de tu microbiota son los probióticos y los prebióticos (fibra dietética) y por tanto son los alimentos que has de buscar para combatir el estreñimiento.

Te contamos algunos alimentos ricos en probióticos y prebióticos que puedes consumir para combatir el estreñimiento.

Tomar ciruelas pasas.

Las ciruelas pasas son ampliamente conocidas por sus propiedades laxantes naturales debido a su contenido de fibra y sorbitol, un compuesto que estimula el movimiento intestinal.

H3: Tomar probióticos como yogur con fruta o avena: 

El yogur contiene probióticos que promueven una flora intestinal saludable. Combinarlo con frutas o avena aumenta su contenido en fibra, mejorando así la regularidad intestinal.

Otros alimentos ricos en probióticos son: kéfir, suero de la leche, kombucha, miso,  chucrut, encurtidos, etc.

Tomar semillas de lino.

Las semillas de lino son una fuente notable de fibra, especialmente fibra soluble, y también son ricas en ácidos grasos omega-3. Cuando se remojan en líquidos, forman un gel que puede ayudar a mejorar el tránsito intestinal y aliviar el estreñimiento.

Tomar cereales, harinas integrales y salvados de trigo o avena.

Optar por cereales y harinas integrales en lugar de las versiones refinadas aumentan el consumo de fibra y promueven una digestión más saludable. Los salvados de trigo o avena son una excelente fuente de fibra insoluble, que aumenta el volumen de las heces y facilita su movimiento a través del intestino.

Comer frutos rojos.

Los frutos rojos, como las fresas, las frambuesas, las moras y los arándanos, son ricos en fibra soluble e insoluble, lo que los convierte en una opción saludable para mejorar la función intestinal.

Tomar fibra de bambú.

Al ser una fibra no soluble, la fibra de bambú aumenta el volumen de las heces, lo que facilita el movimiento a través del intestino y estimula el tránsito intestinal.

Nuestro consejo Panteff: ¡incluye nuestro pan en tu dieta! Está elaborado con ingredientes cuidadosamente seleccionados por su perfil nutricional y que además favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal, gracias a su efecto prebiótico. Este efecto prebiótico del pan favorece la proliferación de bacterias buenas, responsables de la producción de butirato. El butirato es un ácido graso de excelentes cualidades antiinflamatorias. La capacidad antiinflamatoria se ve reforzada por fitonutrientes con contrastados efectos antiinflamatorios y antioxidantes presentes en el reishi, el jengibre y la ortiga.

Además es un pan rico en fibra soluble, que ayuda a retener el agua en el intestino, lo que facilita la evacuación de las heces. 

Otros Remedios.

Nuestro cuerpo es un organismo fascinante en el que todo se relaciona, para que funcione correctamente no solo tenemos que cuidar con qué lo alimentamos, sino también cómo nos movemos, cuál es nuestro descanso y cómo nos sentimos. Además de los consejos sobre líquidos y dieta, hay otras cosas que puedes hacer para que tu tránsito intestinal funcione como un reloj. 

 Hacer ejercicio.

El sedentarismo puede contribuir al estreñimiento. Al hacer ejercicio, nuestros músculos abdominales y los músculos que rodean nuestros órganos internos se activan y se mueven. Este movimiento muscular, combinado con el aumento del flujo sanguíneo hacia el área abdominal durante el ejercicio, estimula la motilidad intestinal. Como resultado, los alimentos y los desechos se desplazan de manera más eficiente a través del tubo digestivo, lo que puede ayudar a prevenir el estreñimiento, bajar la hinchazón y mejorar la regularidad intestinal.

Combate el estrés.

La conexión entre el estrés y la salud digestiva es innegable. El ritmo acelerado de la vida moderna, las preocupaciones diarias y las tensiones emocionales pueden tener un impacto directo en nuestro sistema digestivo, a menudo manifestándose con síntomas como el estreñimiento. Es aquí donde una técnica de relajación bien aplicada puede desempeñar un papel fundamental en la promoción de una “digestión sin estrés”.

La relajación no solo calma la mente, sino que también envía señales al sistema digestivo. Cuando estamos relajados, el sistema nervioso parasimpático entra en acción, lo que promueve el estado de «descanso y digestión». En este estado, el cuerpo está mejor preparado para llevar a cabo funciones digestivas eficientes, lo que incluye la contracción y el movimiento adecuados de los músculos intestinales.

El estreñimiento puede ser una molestia incómoda, pero afortunadamente existen numerosos remedios naturales que pueden proporcionar alivio sin necesidad de recurrir a medicamentos. Beber suficiente agua, consumir fibra, alimentos probióticos y prebióticos, y realizar ejercicio regularmente son prácticas simples que podemos incorporar a nuestro estilo de vida y pueden mejorar notoriamente la salud intestinal y promover una digestión más eficiente. Y no olvides que un simple gesto como cambiar el pan que consumes a diario por Panteff, puede tener un gran impacto en tu salud. 

Fuentes: