Una formulación única

¿Por qué es tan bueno Panteff?

Nuestra base es la nutrición de calidad

El pan Panteff

Una formulación única

Harina de teff

El teff es el gran protagonista de Panteff. Un cereal sin gluten originario de Etiopía que conserva su estructura biológica original y con un perfil nutricional muy completo.

Su calidad proteínica se debe a su gran contenido de aminoácidos esenciales y a sus proteínas sin gluten de pequeño tamaño que lo hacen fácilmente digerible y asimilable. Sus hidratos de carbono complejos ofrecen una eficiente energía sostenida en el tiempo y proporcionan gran saciedad. Además, los carbohidratos resistentes son metabolizados en el colon actuando como prebiótico natural, favoreciendo el metabolismo intestinal y colaborando con la evacuación. El teff posee vitaminas muy variadas y un potente perfil mineral (calcio, fósforo, manganeso, hierro, cobre, magnesio y zinc) cuyo aporte varía en función de la especie y la zona de cultivo.

Harina de arroz

La harina base de un pan sin gluten debe escogerse cuidadosamente. En Panteff hemos escogido el arroz como cereal mayoritario al ser un cereal naturalmente exento de gluten, digestivo y cuyos nutrientes son fácilmente asimilables. El arroz es un cereal respetuoso con el organismo que no altera la protección gástrica ni contribuye a la inflamación, y que además ofrece un interesante aporte energético.

Aceite de Oliva Virgen Extra con D.O. Bajo Aragón

Para nosotros la salud y la calidad nutricional son lo primero. La fracción lipídica del pan procede exclusivamente de AOVE de alta calidad con Denominación de Origen del Bajo Aragón. Este aceite, además de contribuir al enriquecimiento de la masa y a su estructura, aumenta el valor de su calidad nutricional.

Según la Fundación Dieta Mediterránea, el aceite de oliva virgen extra es rico en vitamina E, β-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, que le confieren propiedades cardioprotectoras.

Agua osmotizada

En Panteff somos transparentes como el agua, pero si es osmotizada, mejor. Por eso elaboramos nuestro pan con agua tratada de forma integral sin la intervención de químicos. Un agua libre de contaminantes y sustancias nocivas para la salud. El agua osmotizada, a diferencia del agua corriente, no cuenta con la presencia excesiva de flúor, cloro, metales pesados como el plomo o la indeseada cal. Un agua cuya pureza evita la bioacumulación en el organismo.

Reishi

El reishi, el rey en el mundo de la micoterapia. Su uso en la medicina tradicional china tiene infinidad de aplicaciones beneficiosas.

Hemos seleccionado este ingrediente debido a su alto valor nutricional y a su composición fitoquímica. Entre sus nutrientes destacan polisacáridos tan interesantes como los beta-glucanos, compuestos bioactivos que han demostrado tener actividad sobre el sistema inmunitario; y los peptidoglicanos, cuyas investigaciones lo relacionan con una contribución en la conformación estructural de la células.

Contiene otros compuestos bioactivos como los terpenos, con estudios que lo vinculan con un potente efecto antioxidante, la inhibición de sustancias inflamatorias y la protección celular. También contiene esteroles con investigaciones que le atribuyen propiedades hepaprotectoras y efectos moduladores en la absorción de colesterol.

Además, este interesante hongo es rico en vitaminas y minerales y posee un gran perfil de aminoácidos.

Jengibre

El jengibre es una solución natural milenaria. Originario del ese asiático, ha sido usado en diferentes culturas a lo largo de los siglos por sus propiedades medicinales.

A su raíz se le atribuyen múltiples beneficios. El jengibre es muy buena fuente de vitaminas A, C, B1, B2 y B6 y también es rico en minerales como el calcio, potasio, hierro, manganeso y fósforo.

Además, contiene aceites esenciales, como el gingerol, relacionado con propiedades antialérgicas, antiinflamatorias, carminativas y antioxidantes y ayuda a aliviar el malestar gastrointestinal, entre otros beneficios.

Ortiga

La ortiga, esa “mala hierba” con propiedades medicinales. Aporta calcio, magnesio, hierro y manganeso. Además, destaca también por su contenido en vitamina A, B2, ácido fólico y vitamina K.

Las hojas y las raíces de esta planta son utilizadas desde hace miles de años por sus reconocidas propiedades diuréticas, también ayudan a proteger el estómago, favorecen la producción de bilis y mejoran la digestión.

Semillas de chía, amapola, girasol, calabaza y lino

Una pequeña aportación con gran contenido nutricional.

Las semillas de chía, son muy interesantes desde el punto de vista nutricional ya que apenas tienen calorías y cuentan con gran cantidad de nutrientes. En ellas encontramos una gran cantidad de fibra, ácidos grasos omega 3, vitaminas del grupo B, zinc, fósforo y potasio. Todo ello contribuye a mejorar el tránsito intestinal, refuerza nuestros huesos y nos aportan una gran energía.

Las semillas de amapola destacan por su riqueza en proteínas, fibra, calcio y otros componentes como potasio, fósforo o hierro. Su perfil nutricional se relaciona según diversos estudios con propiedades antioxidantes.

Las semillas de calabaza y girasol, conocidas ambas como pipas. Destacan por su alto contenido en fibra y minerales como el fósforo o zinc, y se relacionan con un efecto antioxidante.

Las semillas de lino son ampliamente utilizadas en la gastronomía saludable. Poseen un alto contenido en ácidos grasos omega 3. Este aporte ayuda a corregir la descompensación a favor de los ácidos grasos omega 6, evitando la tendencia a la inflamación. Su composición en lignanos caracteriza sus beneficios digestivos y sus efectos antioxidantes. La presencia de mucílagos permite su disolución en agua conformando un gel con un beneficioso efecto sobre el tracto gastrointestinal. Además, poseen valiosas vitaminas como la vitamina B1.

Sal rosa del Himalaya

¿La sal? Siempre mejor si es integral y sin refinar. En Panteff cada ingrediente suma. La sal del Himalaya es una exclusiva sal integral sin refinar originaria de Pakistán. Se considera la sal más pura y libre de sustancias tóxicas y contaminantes del mercado.

Un sal rica en minerales como el calcio, potasio, magnesio, óxido de sulfuro, hierro, manganeso, flúor, yodo, zinc y cromo. Además, posee 84 componentes esenciales que son adecuados para nuestro organismo.

Se diferencia de la sal de mesa común en que no está tratada químicamente. La sal convencional se depura al máximo hasta conseguir cloruro sódico, por lo que deja de ser un nutriente. Esta sal refinada, lejos de aportarnos beneficios, contribuye a la inflamación y puede llegar a alterar la función de nuestros órganos y sistemas.

Levadura

El cuidado proceso fermentativo de Panteff resulta clave. Este combina importantes variables como la cantidad de levadura empleada, el tiempo de fermentación, temperatura de exposición, humedad del ambiente y la evasión a la exposición de corrientes de aire. Una etapa crítica que determina tanto parámetros técnicos como organolépticos.

Vinagre de manzana

Sí, utilizamos vinagre en nuestro pan. Para la elaboración de Panteff se emplea una pequeña cantidad de vinagre natural de manzana. Este ingrediente ha probado mejorar la textura proporcionando alveolos más uniformes y algo mayores en tamaño gracias a su contribución en el proceso fermentativo. Además, es un buen conservante natural y permite la prolongación de la vida útil del pan, retardando la aparición de moho.

Goma Xantana

La goma xantana es un producto natural producido a través de la fermentación de carbohidratos gracias a la bacteria Xanthomonas campestris.

Su empleo en masas sin gluten está ampliamente extendido ya que compensa la incapacidad de las harinas sin gluten de constituir una “red viscoelástica” que mantenga la estructura que se crea con la fermentación. La goma xantana mejora el volumen, la estructura y el alveolado de la miga.

Lecitina de girasol

Una gran aportación a la masa. La lecitina de girasol se emplea como emulsionante en panadería y confitería a nivel mundial.

Esta favorece la estabilización de la emulsión procedente de la masa, se trata de un acondicionador de la misma. Además, mejora las propiedades físicas de la masa como la captación de aire durante el amasado, la cohesión de la masa, el retardo de la gelificación, mejora del volumen, mejora la textura de la miga… Y también tiene un efecto en el mantenimiento de la frescura del pan.

Sorbato potásico

El sorbato de potasio se emplea en panadería como conservante natural ya que posibilita la inhibición de mohos, levaduras y bacterias aerobias.

Además, no altera las propiedades de los alimentos en sabor, olor ni apariencia.